viernes 20 de noviembre de 2009

Celebrando que cuestionamos

2009: Hace 200 años que nacieron Louis Braille y Charles Darwin. Ambos hicieron legible lo ilegible. A Darwin además hay que felicitarlo por partida doble, ya que en 2009 también cumple años su "El origen de las especies por medio de la selección natural, o la preservación de las razas preferidas en la lucha por la vida", 150 para ser más exactos.

Visionario como su coetáneo, planteó una teoría que no sólo se puede aplicar científicamente, sino a la Ciencia en si. La competencia entre organismos (véase científicos) hace que se desarrollen nuevas formas (véase teorías o hipótesis) de las que las mejor adaptadas al medio (véase conclusiones factibles apoyadas por los resultados) son las que se transmiten de generación en generación (véase nuevos científicos que apoyan sus resultados en trabajos anteriores), que nuevamente desarrollan nuevas formas (véase nuevas teorías).

Un claro ejemplo de esta "retroalimentación" o "feedback" científico es el trabajo publicado este año por Kenny Trauvillon y Serge Legendre:

Travouillon, K.J. & Legendre, S. (2009) Using cenogrames to investigate gaps in mammalian body mass distributions in Australian mammals. Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology, 272: 69-84.

donde, partiendo de numerosos estudios previos, realizaron una revisión en profundidad de varias metodologías que emplean la distribución de tamaños corporales, entre ellas los polémicos cenogramas, para tratar de averiguar si existen patrones en las distribuciones de tamaños corporales en diferentes comunidades de mamíferos en Australia y si estos patrones eran identificables a lo largo del tiempo y el espacio, así como sus posibles causas.

Para ello analizaron tanto la información ambiental como la ecológica (mediante el estudio de la distribución de tamaños corporales de las faunas de mamíferos) de 52 parques nacionales y reservas del continente australiano, que clasificaron como de ambiente cerrado, semiabierto o abierto.


Construyeron los cenogramas (Valverde, 1964, 1967; Legendre, 1987, 1989) los histogramas de distribución de tamaños corporales (Holling, 1992) y los gráficos de barras de especies arbóreas frente a no arbóreas (Trauvillon y Legendre, 2009) de los parques nacionales y, mediante un análisis visual, trataron de detectar patrones que se asociaban al tipo de ambiente presente en las localidades. Para sustentar los resultados observados en el análisis visual, realizaron una correlación entre una serie de variables climáticas y las variables que definieron para describir estadísticamente los cenogramas, los histogramas de distribución de tamaños corporales y los patrones de especies arbóreas vs. no arbóreas.

A tenor de sus resultados, pudieron concluir que en ambientes cerrados (bosque tropical y bosque tropical deciduo) la distribución que reflejaba el cenograma era próxima a la de los ambientes húmedos cerrados descritos por Legendre (1986, 1989), con un alto número de especies de mediano y gran tamaño y con especies arbóreas de distintos tamaños. En ambientes semiabiertos o mixtos, dónde las especies arbóreas son de gran tamaño, encontraron que la estructura del cenograma era más parecida a la de los ambientes húmedos abiertos, con mayor número de especies de pequeño y gran tamaño. Por último pudieron observar que los ambientes abiertos presentaban un cenograma de estructura similar a la de los ambientes áridos abiertos, con un elevado número de especies de pequeño tamaño y con ausencia total de especies arbóreas.

Sin embargo, sus resultados presentaban excepciones. Los cenogramas de la isla de Tasmania, así como de algunas regiones boscosas continentales tenían distribuciones discontinuas, lo cual no encajaba con un patrón de ambiente cerrado. Entre las posibles causas encontraron el "efecto isla" por el que la riqueza específica de las islas se relaciona con su tamaño, errores en el muestreo o extinciones locales como consecuencia de la parcelación del terreno. A su vez, determinadas localidades de ambiente abierto o semiabierto, tanto los cenogramas, como la distribución de tamaños corporales presentaban una proporción de especies de pequeño tamaño muy baja respecto a las de gran tamaño. La posible causa para este cambio en la distribución de tamaños corporales podía encontrarse en las relaciones que se establecen entre predadores y presas (Valverde 1964, 1967), junto con la interacción humana.

Al eliminar la población de dingos de esas regiones, que controlaban las poblaciones de predadores de menor tamaño (pequeños felinos y zorros, también introducidos, además de los marsupiales autóctonos), se produjo un incremento en las poblaciones de predadores de orden menor, por lo que aumentó la presión predadora sobre las presas de pequeño y mediano tamaño.

Llegaron a la conclusión de que el uso conjunto de las tres metodologías daría unos resultados mucho más fiables, que el de las mismas por separado.

Estos resultados, junto con el hecho de que los cenogramas de los parques y reservas australinos presentaban una estructura similar a los de otras localidades situadas en ambientes similares, pero muy alejadas geográficamente, les permitieron concluir que tanto los cenogramas, como las otras dos metodologías, reflejaban de forma fiable los patrones de vegetación, lo que sustentaba la hipótesis de discontinuidad textural y no la del taxón núcleo, ambas definidas por Holling en 1992.

No será la última vez que oigamos hablar de la estructura de las comunidades de mamíferos y de como esta puede o no hacer de ventana al pasado, porque como si el pulso mismo de la evolución los obligase, los científicos no pueden dejar de hacerse preguntas...


RFERENCIAS

  • Darwin, C.R. & Wallace, A.R. (1858) On the tendency of species to form varieties; and on the perpetuation of varieties and species by natural means of selection. Journal of the Proceedings of the Linnean Society of London, Zoology, 3: 46-50.
  • Holling, C.S. (1992) Cross-scale morphology, geometry and dynamicsof ecosystems. Ecological Monographs, 62: 447-502.
  • Legendre, S. (1986) Analysis of mammalian communities from the Late Eocene and Oligocene of Southern France. Palaeovertebrata, 16: 191-212.
  • Legendre, S. (1989) Les communautés de mammifères du Paléogène (Eocene supérieur et Oligocène d´Europe occidentale: structures, milieux et évolution. Münchner Geowissenschaftliche Abhandlungen, 16: 1-110.
  • Valverde, J.A. (1964) Remarques sur la structure et l´évolution des communautés de vertébrés terrestres. 1. Structure d´une communauté 2. Rapport entre prédateurs et proies. La Terre et la Vie, 111: 121-154.
  • Valverde, J.A. (1967) Estructura de una comunidad de vertebrados terrestres. Monografías de la Estación Biológica de Doñana, 1: 1-129.

miércoles 18 de noviembre de 2009

Darwin y la Evolución

Con motivo de la celebración de los 150 años de la publicación de "El Origen de las Especies", La Fundación Ramón Areces presentará la semana que viene un simposio con el tema "Darwin y la Evolución: 150 Años de Selección Natural".

En esta reunión, diversos científicos discutirán los avances más recientes en todas las áreas relacionadas con la compresión actual de la Evolución: Genética, Bioquímica, Paleontología, Filogenia y Ecología.

El programa contiene las siguientes ponencias:

Lunes, 23 de Noviembre
  • 10:00 Tectónica de Placas en 3D, mapas y animaciones Paleogeográficas y Paleoclimáticas: el proyecto PALEOMAP de ArcGIS. Christopher R. Scotese (University of Texas).
  • 10:45 Quasiespecies virales: un modelo de Darwinismo molecular. Esteban Domingo (Centro de Biología Molecular Severo Ochoa).
  • 12:00 Simbiogénesis como fuente de innovación evolutiva. Lynn Margulis (University of Massachusetts).
  • 12:45 Evolución en el Océano. Adolf Seilacher (Yale University).
  • 16:00 Selección Natural: factores intrínsecos y extrínsecos. Antonio García-Bellido (Centro de Biología Molecular Severo Ochoa).
  • 16:45 El Origen de las Especies, 150 años después. Antonio Fontdevila (Universidad Autónoma de Barcelona).
  • 17:30 ¿Por qué la evolución es predecible? Simon Conway Morris (University of Cambridge).

Martes, 24 de Noviembre
  • 09:30 La Evolución de los mecanismos de segmentación en artrópodos. Michael Akam (University of Cambridge).
  • 10:15 Aspectos del desarrollo a partir del estudio de nuevas especies modelo emergentes. Nipam Patel (University of California at Berkeley)
  • 11:30 Argumentos filogenéticos, de desarrollo y paleontológicos para un escenario gradual (Darwiniano) en el origen de los bilaterales. Jaume Baguñá (Universidad de Barcelona).
  • 12:15 Uniformismo Evolutivo. Douglas H. Erwin (Smithsonian Institution)
  • 13:00 El Genoma en Evolución en los metazoos tempranos. James Valentine (University of California at Berkeley)
  • 16:00 No tan arbitrario: Selección sexual y social como directores del cambio evolutivo. Juan Moreno (Museo Nacional de Ciencias Naturales)
  • 16:45 Lazos fósiles. Juan Luis Arsuaga (Universidad Complutense de Madrid).

Los resúmenes de cada una de las conferencias se pueden descargar aquí.

Para finalizar, si deseáis asistir, no olvidéis completar la inscripción on-line (fecha límite hasta el viernes).

jueves 12 de noviembre de 2009

La Expresión de las Emociones en el Hombre y los Animales

En noviembre de 1872 se vendieron la sorprendente cantidad (para esos años) de 5000 copias del libro de Darwin titulado "The Expression of the Emotions in Man and Animals". Junto con su libro "The Descent of Man and Selection in Relation to Sex", publicado el año anterior, constituyó el definitivo intento de Darwin por situar al hombre y sus comportamientos dentro del mismo contexto natural en el que ya había situado a todos los demás organismos al publicar "El Origen de las Especies" hacía más de una década.

Como curiosidad, cabe destacar que fue uno de los primeros libros con fotografías y eso tuvo un efecto en las ganancias generadas, que se vieron reducidas debido al coste adicional. Aún así, resultó ser uno de los libros más populares de su época.

Referencias
  • Darwin, C.R. (1859) On the Origin of Species by Means of Natural Selection, or the Preservation of Favoured Races in the Struggle for Life. John Murray.
  • Darwin, C.R. (1871) The Descent of Man, and Selection in Relation to Sex. John Murray.
  • Darwin, C.R. (1872) The Expression of the Emotions in Man and Animals. John Murray.

lunes 9 de noviembre de 2009

Carl Sagan Day

Nos enteramos hace dos días, a través de "La Ciencia de la Vida", de que se celebraba el primer Día Mundial de Carl Sagan. Información sobre esta convocatoria se puede ver aquí.

Hoy se celebra, además, el 75º aniversario de su nacimiento, un momento en la historia del siglo XX que culminó finalmente con la creación de la serie documental "Cosmos", hito científico donde los haya.

¡Feliz cumpleaños maestro Carl!

domingo 8 de noviembre de 2009

Divulgación Científica en España

Gracias a una invitación de CajaBurgos para impartir una conferencia, he descubierto que esta entidad lleva ya 19 años (¡!) realizando actividades de divulgación científica. La gran cantidad de público asistente y el alto nivel de las preguntas que realizaron son exponentes de la evidente labor realizada. Además de su ciclo de conferencias científicas todos los años en el mes de Noviembre, esta entidad edita los libros del ciclo con excelentes resúmenes y noticias científicas y programan exposiciones tan magníficas como la que está actualmente vigente y que tuve oportunidad de ver. Se titula: "Gravedad cero: de la Tierra a la Luna" y tiene un riquísimo contenido de mapas, instrumentos, vehículos y trajes espaciales, datos sobre la vida a bordo de las naves y las consecuencias benéficas que trajeron las soluciones a todos los desafíos tecnológicos que se plantearon. Una visita altamente recomendable.

Estas actividades están organizadas por Ignacio Fernández Bayo, un periodista científico de vocación y profesión que dirige Divulga S.L., una empresa periodística especializada en este tema. Según nos contó, su actividad promotora de la Ciencia en Castilla y León ha tenido en general una gran respuesta, incluso compitiendo en horario con el fútbol. Con él hablamos de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), un lema adoptado por la sociedad para solicitar a las empresas que se impliquen en temas de interés social, y no esperen a que todos los problemas, proyectos y necesidades sociales estén a cargo de la Administración. Así he sabido que muchas empresas están financiando proyectos de investigación y desarrollo de gran interés científico y social, y por asombroso que resulte, no hacen publicidad de ello.

Esto me recordó que la única vez que recibí de una empresa una subvención directa para realizar un proyecto nos pidieron que no dijéramos nada a nadie: no podíamos agradecérselo públicamente, ni hacerles publicidad por su gesto benéfico... porque según nos dijeron, se produciría una cascada de solicitudes y de críticas de todos los que también querrían recibir subvenciones y se sentirían celosos...

Es sin duda un problema de nuestra cultura (quien pide algo es un "pedigüeño", quien obtiene algo es un "enchufado"...). Tenemos aún gran retraso en el desarrollo de la sociedad civil, la que se organiza desde abajo para abordar la solución a sus problemas sin esperar (mientras se queja y refunfuña...) a que sean siempre "las autoridades" quienes se ocupen de todo.

Pues tomemos nota para ir aprendiendo a involucrar a la sociedad en nuestro trabajo desde la Universidad, pues no parece que la Administración sola consiga sacar adelante tanto como hay que hacer...

sábado 7 de noviembre de 2009

Programas de Referencia: "La 2 Noticias" o una mirada diferente a las noticias... durante 15 años

Hoy se ha cumplido el 15º aniversario de "La 2 Noticias", ese informativo que hace ya más de una década se convirtió en un referente para todos aquellos que no nos interesábamos por lo mismo que los medios de comunicación convencionales.

Por primera vez, las noticias sobre Ciencia pasaron a ocupar un lugar significativo de un programa informativo, al mismo nivel que los asuntos sociales y políticos de actualidad, y muy por delante de los deportes.

Desde entonces, muchas cosas han cambiado, pero aún hoy sigue siendo el programa de referencia en este país para la actualidad científica. Aunque sea en horarios intempestivos...

Por eso hemos querido comenzar esta nueva serie de entradas en "Más Allá de Somosaguas (UCM) Beyond Somosaguas" rindiéndoles este ínfimo homenaje.

martes 3 de noviembre de 2009

Cuestionario para Geoblogueros

Esta es una llamada de atención sobre una actividad que se ha puesto en marcha desde Stratigraphy.net, la página que coordina el agregador de "Noticias de la Geoblogosfera". Se trata de una encuesta sobre nuestras actividades como blogueros dentro del campo de las Geociencias, y la finalidad es establecer si hay algún patrón de interés en todo nuestro trabajo. De ser así es probable que los resultados se publiquen en alguna revista internacional del ramo.


Aunque la fecha límite para completar el cuestionario (muy cortito -se tarda unos cinco minutos en rellenarlo-) era el 1 de Noviembre, para poder tener un tamaño muestral mayor han decidido ampliarla hasta el final de este mes. Así que animo a todos los geoblogueros que nos leáis a participar en la encuesta; sólo tenéis que pinchar aquí. Existe la posibilidad de hacerla en varios idiomas, entre ellos el español.

Y ya que estamos, si vuestro blog todavía no ha sido incluido en el completísimo listado de Geoblogs, no dudéis en hacerlo desde aquí.

jueves 29 de octubre de 2009

Científicos Ilustres: Othniel Charles Marsh

Hoy se cumplen 178 años del nacimiento de uno de los paleontólogos más conocidos de la historia. Y es bien conocido no sin motivo. Después de todo, él fue el responsable de los mayores descubrimientos paleontológicos de todo el siglo XIX. Unos descubrimientos que durante buena parte del siglo XX constituyeron la piedra angular sobre la que se cimentó la divulgación científica sobre Paleontología. Buena parte de los dinosaurios y mamíferos extintos que yo conocí de niño fueron descritos por:

Othniel Charles Marsh (1831-1899)

Existen numerosos sitios donde se puede consultar acerca de la vida de este gran paleontólogo. Por ejemplo, en diferentes páginas de las universidades de Berkeley o Yale, en la omnipresente Wikipedia ...(aunque esta vez se queda muy, pero que muy corta), o en la magníficas monografías de Schuchert (1938) o McCarren (1993).

Nacido en un pequeño pueblo del estado de Nueva York, quedo huérfano de madre a la edad de tres años. De sus años de infancia poco he conseguido averiguar, salvo que desarrolló el gusto por la recolección de especímenes naturales gracias a su amistad con el geólogo Ezekiel Jewett.

Cuando alcanzó la mayoría de edad (21 años en aquella época) pudo disponer de la herencia que le legó su madre y asistir a la Academia Phillips en Andover (Massachusetts), como preparación para su ingreso en la Universidad de Yale, gracias a la financiación de su tío, el inmensamente rico George Peabody, un hombre de negocios que se había formado a sí mismo.

Marsh fue estudiante e
n la Yale Scientific School entre 1856 y 1860, cuando se graduó en Artes (antes no tenían demasiadas carreras de donde elegir, aunque sí que había muchas asignaturas optativas... entre las cursadas por Marsh se encontraban ciencia, matematicas, economía, inglés, geografía, historia, lenguas modernas, filología y ciencias políticas). Durante su último curso quedó muy marcado por uno de los libros más populares publicados por esas fechas... "El Origen de las Especies" de Darwin. Años después se convertiría en el mayor defensor de la nueva teoría evolutiva en Norteamérica... pero es adelantar acontecimientos.

Su paso por la Universidad de Yale debió ser muy fructífero y gratificante para Marsh, pues cuando su tío estaba decidiendo a qué instituciones realizar donativos se las apañó para convencerle de que incluyera a Yale en la lista definitva de be
neficiarias. A partir de ese momento la relación entre Peabody, Marsh y la Universidad de Yale se convirtió en un trío de gran interés científico y económico, al menos para dos de las partes...

La finalización de los estudios universitarios de Marsh se produjo en un momento histórico de gran turbulencia en los Estados Unidos. Ese año se celebraron las elecciones que dieron la presidencia a Abraham Lincoln y al año siguiente se produjo la secesión de los estados sureños, con lo cual se iniciaron las hostilidades que dieron lugar a la guerra civil estadounidense. No obstante, Peabody no pareciá dispuesto a que la formación de su sobrino se viese afectada por estos hechos. Marsh pasó los siguentes cuatro años visitando diversas instituciones en Europa para continuar sus estudios como paleontólogo. Estuvo
 tanto en Prusia, aprendiendo antomía y visitando los fósiles de Solnhofen, como en Inglaterra, visitando la cuna de las nuevas teorías evolutivas. Fue en la Universidad de Berlín donde entabló amistad con Edward Drinker Cope, al que más tarde le uniría una más que sucia rivalidad.

Una vez que Marsh finalizó estos viajes por Europa, lo cual se produjo tras fin de la guerra, su tío George Peabody regaló 150.000 $ a la Universidad de Yale con los cuales se fundó el Museo Peabody de Historia Natural de Yale. Ese mismo año 1866 se creó la primera posición como profesor de Paleontología en Estados Unidos, la cual fue ocupada, como era de esperar, por Marsh. Al año siguiente fue nombrado director de recién creado Museo.

Una vez situado en ese puesto tan privilegiado, y con todos los recursos de su tío al alcance de su mano, Othniel Charles Marsh estaba en la mejor posición para lograr grandes avances. Un último factor que jugó a favor suyo fue un viaje que realizó a través del recorrido del nuevo Union Pacific Railroad que estaba en construcción. Durante este viaje se encontraron los fósiles que constituirian el holotipo de Nannhipus parvulus. Estos fósil es y las impresionantes formaciones geológicas que pudo ver le empujaron a planificar su primera gran expedición para recolectar fósiles.

En 1869 falleció finalmente George Peabody, que dejó una importante herencia a su sobrino. Con ello, Marsh pudo apartar a un lado muchas de sus obligaciones como docente y dedicar su tiempo a la búsqueda de fósiles en el salvaje Oeste.

En los siguientes cuatro años dirigió personalmente cuatro expediciones que le llevaron, junto a algunos de los estudiantes de la Universidad de Yale, a recorrer todo el Oeste americano, desde Kansas, a Colorado, Wyoming, Utah, Nebraska, Nevada o California (he incluso llegó a dar un rodeo para pasar por Panamá). En estas expediciones descubrieron magníficos yacimientos tanto de mamíferos del Paleógeno y Neógeno, como de dinosaurios del Cretácico. Toneladas de fósiles fueron enviadas a Yale desde la última frontera del continente.


Estas cuatro expediciones iniciaron la Fiebre de los Huesos, también conocida como Guerras de los Huesos. El interés que los nuevos descubrimientos paleontológicos habían causado en el público de los estados de la Costa Este encendieron la rivalidad de los investigadores. Los dos bandos enfrentados en estas guerras estaban capitaneados por los antiguos amigos Marsh y Cope, que debido a sus fuertes personalidades (y a ciertas acciones inadecuadas de Marsh) se distanciaron gravemente. Mientras que el primero trabajó para Yale Peabody Museum of Natural History, el segundo lo hizo para la Academy of Natural Sciences de Pgiladelphia. Durante las siguientes décadas se sucedieron las tr ampas, extorsiones, sabotajes, casos de corrupción y escándalos públicos protagonizados por estos dos personajes. Todo un bochornoso espectáculo causado por una simple lucha de egos.

Además de la ingente cantidad de fósiles descubiertos en estas campañas, también se avanzó paralelamente en el desarrollo de técnicas de excavación cada vez más sofisticadas. Fue en esos años cuando se normalizó el uso de emplastes y bloques para protejer los fósiles. Marsh tenía una política de excavación que primaba el valor de las piezas por encima de todo. Consideraba que era mejor llevarse un bloque de gran tamaño que arriesgar la integridad del fósil que lo contenia por intentar reducirlo. También favorecía la extracción de esqueletos completos pues la ausencia de algún hueso, por poco importante que pudiera parecer, disminuía enormemente el valor científico de la pieza.

No obstante, tras la última expedición de 1873, Marsh abandonó finalmente la dirección de nuevas expediciones y delegó esa ardua tarea en las manos de sus acólitos y subordinados. Con ello quedó libre para concentrarse en la descripción de todo el material que había llegado a Yale durante esos cuatro años y amenazaba con colapsar el recién creado Museo Peabody, incluso antes de su inauguración. No es que Marsh fuera novato en estas lides, pues ya había publicado diversos artículos científicos y descrito varias especies nuevas, pero fue a partir de ese momento cuando pudo dedicarse a elaborar su grandes aportaciones científicas, basadas en todo el mat erial que ahora almacenaba en la colección de su museo.

En 1874 publicó dos trabajos de gran importancia. En el primero (Marsh, 1874a) estudió los borntoterios del Paleógeno del Oeste amercano, grupo en el cual llegó a convertirse en la autoridad mundial. En el otro (Marsh, 1874b) presentó sus conclusiones sobre la evolución de los caballos, que debido a la gran cantidad de especies existentes en Norteamérica le llevaron a pensar que este continene sería el original de la familia, en contra de las ideas predominantes en la época. Estos no son más que dos ejemplos de los cerca de treinta artículos que dedicó a estos grupos, en los cuales llegó a describir 32 especies, muchas de las cuales son válidas todavía.

Toda esa actividad atrajo la atención de uno de los más insignes estudiosos de la evolución de los caballos en el viejo continente. Thomas H. Huxley visitó a Marsh en 1876 y pudo admirar su impresionante colección de fósiles de caballos, que a partir de ese momento se convirtió en uno de los principales apoyos de la teoría evolutiva basada en la selección antural. Con ellos, Marsh había logrado solucionar uno de los mayores problemas del Darwinismo, la ausencia de cambios graduales en el registro fósil.

En esos años Marsh alcanzó la vicepresidencia de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS), y durante su discurso vicepresidencial de 1877 en Nasvhville dedicó una buena parte del tiempo a explorar precisamente las implicaciones evolutivas de sus descubrimientos sobre los caballos norteamericanos. En ese mismo discurso también profetizó que los restos más antiguos en relación con la evolución del linaje humano se encontrarían en África, algo muy sorprendente pues todavía faltaba casi medio siglo para el descubrimiento de los primeros restos de Australopithecus. También disertó acerca de la influencia de los cambios ambientales en la evolución:
"As a cause for many changes of structure in mammals during the Tertiary and Post-Tertiary, I regard as the most potent, natural selection... Under this head, I include not merely a Malthusian struggle for life among the animals themselves, but the equally important contest with the elements, and all surrounding nature. By changes in the environment, migrations are enforced, slowly in some cases, rapidly in others, and with the change of locality must come adaptation to new condition, or extinction. The life history of Tertiary mammals ilustrates this principle at every stage, and no other explanation meets the facts."

Ese mismo año comenzaron las excavaciones en la Formación Morrison de Colorado, donde fueron empleados docenas de trabajadores que, en los siguientes diez años enviaron a Yale más de 200 cajas repletas de huesos. Gracias a esta y otras dos áreas de excavación en Como Bluff (Wyoming) y Cañon City (Colorado), los dinosaurios del Jurásico tardío de Norteamérica son algunos de los mejor conocidos en el mundo: Stegosaurus, Diplodocus, Apatosaurus, Ceratosaurus, etc... Muchas de esas especies ahora constituyen el eje central de la exposición permanente en el Great Hall de los dinosaurios del Museo Peabody, en el cual se recrea de la manera más fiel posible el ideario de lo que pretendía Marsh al reconstruir la anatomía completa de estos animales, revivirlos en la imaginación del lector (o del visitante, en este caso). Marsh, en los siguientes años escribió más de cincuenta artículos sobre dinosaurios describiendo 76 especies y organizando la clasificación de las mismas en cuatro órdenes que aún se conservan como subórdenes: Stegosauria, Ornithopoda, Sauropoda y Theropoda.


En 1878 se terminó de construir la que sería su casa hasta el día de su muerte, ahora conocida como Marsh Hall. Cuenta la leyenda que fue diseñada para alojar a la que sería su futura esposa, la c ual fue enviada por su familia a Europa en un periplo previo al matrimonio para que conociera mundo... allí finalmente se casó con otro hombre. Marsh permaneció soltero hasta el final de sus días. Quizás este episodio ayude a explicar el mal carácter del que hacía gala este hombre... o viceversa.

Al año siguiente, 1879, su interés por alcanzar las coas más altas de reconocimiento público se vió colmado cuando fue elegido como presidente de la AAAS. Su discurso trató en esta ocasión de las metodologías de estudio en Paleontología y de la historia de esta ciencia (Marsh, 1879).

En este momento, Marsh decidió concentrar sus esfuerzos en un nuevo tipo de publicación, la monografía. Su intención era poder abordar en un único volumen de gran extensión todos los aspectos referentes a un grupo taxonómico concreto. La primera que publicó estaba dedicada a dos especies de aves extintas del Cretácico de Kansas (Marsh, 1980). Tanto Ichthyornis dispar como Hesperornis regalis se caracterizaban por aunar una estructura esquelética típicamente aviana con una dentición reptiliana en los picos. Esta conjunción de atributos llevó a Marsh a proclamar la relación directa entre aves y dinosaurios terópodos, respaldando las conclusiones previamente alcanzadas por Huxley al estudiar Archaeopteryx y Compsognathus. No obstante, estas afirmaciones no obtuvieron mayor credibilidad hasta pasados 80 años y los trabajos de John H. Ostrom. Otra de las novedades de este trabajo es que por primera vez se intentó reconstrir el aspecto del esqueleto completo del animal en posición anatómicamente correcta. Esto es algo que se convertirá en una marca registrada de los trabajos de Marsh, que siempre pretendió despertar en la mente del lector una imagen viva de estos animales del pasado.

En 1882 publicó un trabajo sobre los restos de pterosaurios que se descubrieron en Kansas durante las expediciones de 1870 y 1871. Suficientes restos fueron recuperdos como para podr establecer que la envergdura alar de este animal fue de más de seis metros, convirtiéndose en el mayor reptil alado que se había conocido hasta el momento. El estudio detallado de los esqueletos del pterosaurio fue culminado con la definición de un nuevo género, Pteranodon, representante de un nuevo orden de pterosaurios.

La siguiente de sus monografías estuvo protagonizada por un nuevo orden de mamíferos, los amblípodos (Marsh, 1886). Concretamente, los dinocerados del Eoceno de las Montañas Rocosas. En los 14 años anteriores había estrito más mas 34 artículos sobre estos organismos. En el nuevo volumen Marsh describió 29 especies, la mayoría de las cuales habían sido propuestas por él mismo. A él corresponde, sin duda el establecimiento de la estructura de este grupo así como de sus afinidades, situándolos como un grupo independiente dentro de los ungulados.

En 1896 Marsh publicó su obra culmen sobre dinosaurios, Dinosaurs of North America, que no pretendía ser un trabajo definitivo sino la introducción a una serie de monografías sobra cada uno de los diferentes órdenes de dinosaurios. Desafortunadamente, Marsh falleció antes de poder iniciar esas monografías, aunque muchas de las recostrucciones que hizo de las diferentes especies sí fueron publicadas.


Está claro que Marsh fue un gran paleontólogo, capaz de poner a los Estados Unidos a la altura del registro fósil que atesoran. Desde que inició su actividad profesional, su país pasó de una posición científicamente pasiva a liderar el avance de los conocimientos evolutivos. Si bien es cierto que su figura tiene detrás una leyenda negra que, en parte, oscurece sus logros. Fue un hombre de un carácter muy difícil: egoista, posesivo, ambicioso y prepotente. Su rivalidad con Cope tampocó despertó las aptitudes más caballerosas de la época. Fue tan fuerte esa rivalidad que ambos llegaron a dilapidar sus fortunas personales en persecución de más y mejores fósiles. Finalmente, Marsh incluso fue acusado por sus subordinados de apropiarse de muchas de sus ideas y descubrimientos. Todo ello nos deja con una visión ambivalente sobre este personaje.


Referencias
  • Marsh, O.C. 1874a. On the Structure and Affinities of the Brontotheridae. American Journal of Science, 7: 81-86.
  • Marsh, O.C. 1874b. Fossil Horses in America. The American Naturalist, 8: 288-294.
  • Marsh, O.C. 1877. Introduction and Succession of Vertebrate Life in America. Nature, 16: 448-450, 470-472, 489-491.
  • Marsh, O.C. 1879. History and Methods of Paleontological Discovery. American Journal of Science, 18: 323-259.
  • Marsh, O.C. 1880. Odontornithes: a Monograph on the Extinct Toothed Birds of North America. Yale University Press, New Haven.
  • Marsh, O.C. 1882. The Wings of Pterodactyles. American Journal of Science, 23: 255.
  • Marsh, O.C. 1886. Dinocerata: a Monograph of an Extinct Order of Gigantic Mammals. Monographs of the U.S. Geological Survey, 10: 1-243.
  • Marsh, O.C. 1896. The Dinosaurs of North America. 16th Annual Report of the U.S. Geological Survey, part I, pp. 133-244. Washington.
  • McCarren, M.J. 1993. The Scientific Contributions of Othniel Charles Marsh: Birds, Bones, and Brontotheres. Peabody Museum of Natural History Special Publication, 15: 1-66.
  • Schuchert, C. 1938. Biographical Memoir of Othniel Charles Marsh, 1831-1899. National Academy of Sciences of the United States of America Biographical Memoirs, 20: 1-78.
  • Schuchert, C. & LeVene, C.M. 1940. O. C. Marsh: Pioneer in Paleontology. Yale University Press, New Haven.

Hay disponible un repositorio on-line con muchos de los artículos de Marsh.

viernes 23 de octubre de 2009

La Geología, la Paleobiología y las Ciencias del Espacio

¿Qué tienen en común estas ramas de la ciencia que nos interesan a muchos simultáneamente?

En principio, nada: los geólogos estudian las rocas, los minerales y los fósiles (terrestres); los paleobiólogos estudian los fósiles terrestres y los organismos y ecosistemas vivientes que se relacionan con ellos; y los científicos del espacio estudian los cuerpos celestes alejados de la Tierra.

Pero existen algunos puntos de intersección. Por ejemplo, los geólogos y los científicos del espacio se interesan conjuntamente por estudiar los cuerpos celestes que caen a la tierra (los fascinantes meteoritos), y algunos (pocos) paleontólogos han apoyado teorías desarrolladas por algunos geólogos y astrofísicos, que relacionan la ocurrencia de grandes impactos meteoríticos con las extinciones masivas de la vida en la tierra. Incluso algunos paleontólogos (aún menos) sugieren que hay cierta periodicidad de los episodios de extinciones importantes, que podrían estar causadas por fenómenos astronómicos. La hipótesis de Némesis, una supuesta estrella doble del sol que podría desestabilizar periódicamente a la tierra (aunque en periodos muy largos, de más de 25 millones de años), fue tomada muy en serio a finales de los 80 aunque después se ha dejado de lado, como tantas otras ideas sugestivas que no se han podido confirmar.

Hay más puntos de intersección entre estos campos: geoquímicos que investigan moléculas comunes que aparecen en la Tierra y en el espacio; paleontólogos que rastrean posibles fósiles en meteoritos; cristalógrafos que envían al espacio experimentos de formación de biominerales; geólogos planetarios que calculan si puede haber agua en lejanos cuerpos del sistema solar... Y a algunos les guía la hipótesis de la panspermia: nosotros y todos los seres vivos de la Tierra bien pudiéramos ser extraterrestres, descendientes de organismos venidos del espacio junto a una lluvia de meteoritos.

Y la fascinación de unos investigadores por el trabajo de los otros es mutua; podéis leer aquí cómo los recientes descubridores de lejanísimos cúmulos de galaxias comparan su hallazgo con el descubrimiento de un fósil de un dinosaurio emblemático.

En este año internacional de la Astronomía 2009 y cuando aún no se han acabado los ecos del año del Planeta Tierra 2008, podemos encontrar más puntos en común entre los interesados en la Tierra y el Espacio. Desde mi trabajo como paleontóloga, mi primer contacto con los científicos espaciales fue en Lleida en 1998, a raíz de unas jornadas de la Fundación Joan Oró que se llamaron "Jornadas de la Tierra, el Cosmos y el Medio Ambiente". En aquel momento acababan de encontrarse los primeros planetas extrasolares, y Joan Oró nos presentó fascinado a Butler, uno de los descubridores pioneros. Estaban también Drake (del proyecto SETI), Owen de Haway y muchos otros, que nos ilustraron con magníficas conferencias.

A mí particularmente me interesó el hecho de descubrir que la astrofísica es la única rama evolutiva de la Física, ciencia generalmente a-histórica. Todavía recuerdo la cara de asombro de Toby Owen cuando desde lo alto del Montsec le expliqué que los geólogos podían afirmar que todo cuanto es sólido en la Tierra fue anteriormente líquido... Y él puede que recuerde la mía cuando me informó de que no existen fuerzas físicas conocidas que expliquen la adherencia y cohesión entre las partículas del cosmos que nos permiten tener planetas rocosos, y no sólo nubes de gas y polvo.

Aquel encuentro fue el arranque del actual Observatorio Astronómico del Montsec en Catalunya y del Centro de Observación del Universo, situados entre Ager y Tremp en uno de los más bellos parajes de los pre-Pirineos de Lleida. Más y más público podrá así interesarse por la naturaleza en todas sus dimensiones terrenas y cósmicas, pues ambos campos del conocimiento, el de la Tierra y el del Espacio, están abiertos a todos los aficionados que se interesen. Y han sido a menudo aficionados los que han realizado grandes descubrimientos en estas ciencias.

jueves 22 de octubre de 2009

Publicidad y ecologismo... para muestra un botón...

Una vez más, a través de las redes sociales se van difudiendo ideas que son merecedoras de toda nuestra atención. En este caso, he podido ver un anuncio televisivo que me ha llamado mucho la atención. Todavía quedan publicistas que saben aunar con sorprendente maestría un mensaje contundente y una muestra de clase y buen humor:



Sin duda laguna un sobresaliente para esta campaña publicitaria... ¿Sabe alguien qué institución la ha organizado?